domingo, 10 de septiembre de 2017

LEL VOL1CAP3

Volumen 1 Capítulo 3
La petición del Instructor
En primer lugar, Weed pasó por fuente para llenar su cantimplora de agua y a continuación se dirigió a la tienda de esculturas. Era su primer paseo por la calle, que estaba llena a rebosar de jugadores y NPCs. “Necesitamos un clérigo de nivel 17 o superior.” “¡Ey, oíd! Vamos a asaltar la Cueva Lasok. ¿Alguien quiere unirse?” Había montones de jugadores en la calle, pero ninguno miró a Weed más que por casualidad. Aunque a él no le molestaba esa actitud. Yendo de un lado para otro con un traje de viajero, sin tan siquiera un pectoral, demostraba que aún no tenía ni el requisito mínimo de las cuatro semanas de juego necesarias para abandonar el recinto de la Ciudadela. Entre las innumerables tiendas establecidas en la capital del Reino de Rosenheim, la tienda de esculturas tenía un estatus diferente. La mayoría de los aventureros apenas podía recordar dónde se hallaba porque no tenían nada que hacer en aquel local. Sólo un número insignificante de jugadores que habían aprendido el arte de la escultura lo visitaba periódicamente. Pero la tienda estaba justo al lado de la joyería de la Calle Central, que era una de las tiendas más visitadas habitualmente por los nobles del reino. ¡CLING! Weed entró en la tienda de esculturas. “Bienvenido a… ¿qué quieres, desconocido?” El vendedor había empezado el recibimiento de un nuevo cliente con una amable sonrisa, hasta que se había fijado en la ropa de Weed, momento en que había cambiado completamente su actitud. Weed echó una ojeada a la tienda, sólo para descubrir que era el único cliente. La herrería o el almacén siempre estaban abarrotados, pero este local apenas atendía a unos pocos clientes al día, eso los días que recibía alguna visita. Pero, comparando los ingresos diarios de la tienda de esculturas, no quedaba por debajo de las otras. En otras palabras, las mercancías se vendían bastante caras. Weed se ajustó el cuello de la camisa y preguntó educadamente: “Vengo buscando la respuesta a una pregunta que me angustia bastante, señor.” “Así que lo que quieres es hacerme una pregunta, ¿no?” “Sí, siempre que pueda dedicarme un minuto de su tiempo.” “Ahora mismo estoy ocupado, vete por favor” – el vendedor le rechazó sin más, aparentemente enojado. Como la [Fama] de Weed era cero y no era conocido, el vendedor tenía todo el derecho de echarle de su tienda. “Sí, señor. Le veré luego.” “Adiós.” – respondió el vendedor. Weed se tomó su tiempo para cruzar la puerta. Su mirada pasó casualmente por las estatuas expuestas en el local. “¡Qué impresionante!” – exclamó. – “La grandeza de esta estatua me llena el alma. ¿Ofrecéis trabajos de esta calidad a la Corte de Rosenheim?” El tendero no pudo evitar sentirse atraído por esas palabras. “¿A qué obra te refieres, desconocido?” “Esta águila de dos cabezas de oro puro. No me atrevería a imaginar qué artista ha creado semejante obra, pero es evidente la excelencia de su maestría. Es indudablemente digna. Está tan llena de vida que casi la confundo por un ser vivo, y me llena de orgullo poder decir que he visitado un local que alberga obras de este calibre. Sin duda, ésta es una tienda que merece y alberga las mejores esculturas. Ha abierto mis humildes ojos a una belleza divina.” Tal vez era consciente o no de ello, pero la boca del vendedor iba tomando la forma de una luna creciente horizontal. “¿Te interesa el arte de la escultura, viajero?” “Si me permite el atrevimiento, diría que, en efecto, así es… Mi mayor deseo es alcanzar la paz mental observando la belleza de estatuas notables, y mi espíritu ansía llegar a formar parte del magnífico espíritu que éstas representan.” “Ven y siéntate a mi lado. Tal vez seas una buena compañía para librarme de mi aburrimiento.” “Gracias, señor.” “¿Te gustaría una taza de té?” “Si fuese lo bastante amable como para ofrecerme aguamiel, hasta un simple vaso de agua fría sería suficiente.” “¡Por supuesto! Claro que tengo.” Weed se bebió el vaso de aguamiel que le tendió el vendedor, lo que le ayudó a relajar sus músculos del cansancio acumulado en las tres últimas semanas. “Cuéntame ahora qué te tiene preocupado.” – dijo al fin el tendero. “Sí, señor. Pero antes perdone que le moleste pidiéndole permiso para admirar las estatuas que tiene en el local antes de entrar en esos temas. Si bien tengo asuntos que requieren su orientación, es menos urgente que la necesidad de consolar mi pobre alma, que quiere disfrutar de un buen vistazo de estas obras maestras de arte.” – dijo Weed. “Puedes observarlas tanto como gustes. ¿No es esa la razón de ser de las más hermosas estatuas? ¿Ser apreciadas en toda su gloria?” – el vendedor asintió encantado con una gran sonrisa. Weed tenía la impresión de haberse ganado su aprecio, algo inusual por las pocas visitas que tenía el local y lo alejado que estaba de la atención del público en general. Suponiendo que alguien pidiese estudiar los distintos bienes expuestos en un almacén… al segundo siguiente le estarían echando a patadas por la puerta. Weed estudió a placer las estatuas expuestas. Pero con dudosas intenciones. ‘Dudo que el dominio de la escultura ayude a ganar dinero. La más cara de las estatuas expuestas no supera las treinta monedas plata.’ Las estatuas de calidad estaban fabricadas en piedra o maderas exóticas, y pese a la impresionante destreza del creador, los materiales en sí mismos no eran caros. No eran más que maderas esculpidas o piedras talladas. Weed sabía que podía ganarse un buen dinero si pudiera crear una estatua gigantesca de un león o una estatua de bronce, pero no se dejó afectar por una posibilidad tan remota. ¿Qué tipo de noble tendría el dinero suficiente como para malgastarlo pidiendo una nueva estatua cada año? Tendría que llegar a la cima de los escultores para poder ganar algo con esa profesión. Aunque la ausencia de una fuerte competencia parecía indicar que no sería muy difícil alcanzar dicha posición. Aun así, era un mercado pequeño, demasiado como para considerarlo. La forma segura de hacer una fortuna era convertir a los demás jugadores en clientes potenciales. Siempre se centran en subir de nivel y exigen un mejor equipamiento con el que retar a enemigos más poderosos, y así continuamente. Armas de fuego, armaduras poderosas, brazaletes encantados y anillos eran populares entre los jugadores, pero las estatuas, salvo en contadas ocasiones, no tenían para ellos ningún valor. Pérdida de tiempo, pérdida de dinero. Su objetivo principal en el juego era hacer Dinero, con ‘D’ mayúscula. Miró a las obras expuestas un buen rato e hizo su juicio sobre el [Dominio de la Escultura]. Esa habilidad era completamente inútil. Weed se sentó frente al vendedor. “Dime ahora, ¿qué es lo que buscas?” – preguntó el vendedor. “Me interesan unos acontecimientos del pasado. Me han comentado que alguien logró esculpir la luz de la luna en el Palacio Real hará unos 50 años. Me gustaría saber si hay algún rastro de verdad en esa información.” – dijo Weed finalmente. “¡Oh, aquel evento! Es una historia legendaria que ha sido transmitida entre escultores. También se lo he oído comentar a algunos de mis clientes habituales de la Corte Real.” Weed había pensado que lo de esculpir la luz lunar no era más que algo imposible, una especie de leyenda urbana, pero el dueño de la tienda de esculturas también conocía la historia que el instructor del Salón de Entrenamiento le había comentado. ¡Ding!

Has completado la misión [El rumor sobre el misterioso escultor que visitó el Palacio Real].
El rumor que conocía el instructor del Salón de Entrenamiento ha resultado ser cierto. Un escultor esculpió la luz lunar y era algo sabido, si bien discretamente, por los miembros de la Corte Real de Serabourg, aunque aún no se ha desvelado la identidad del escultor que realizó tal la hazaña.
Recompensa:
Habla con el instructor para reclamarla.
Weed sonrió complacido. Esta era, después de todo, una misión simple con el más bajo nivel de dificultad, ‘E’. Aun así, de no haberse hecho amigo del vendedor, la misión podía haber sido bastante más compleja. Con esto había terminado la misión, lo siguiente era regresar al Salón de Entrenamiento y recibir la recompensa del instructor. Mientras Weed estaba a la espera del momento indicado para despedirse, el vendedor, que estaba perdido en sus pensamientos, por fin volvió a hablar. “Lo que no he oído es cómo se las arregló para esculpir la luz de la luna.” “¿Los clientes de la Corte Real no se lo comentaron?” “No, siempre se reservan esa parte. Se niegan a contarme nada al respecto. Al parecer, la Reina Evane de Rosenheim, cuya alma descanse en paz, estaba involucrada en el asunto. ¿Puedes hacerme un favor e investigar sobre este tema para calmar mi curiosidad?” ¡Ding!

Nueva misión: [El pasado del Escultor].
Según los rumores, la Reina Evane estuvo involucrada en unos hechos, en los cuales, un escultor se presentó en el palacio y esculpió la luz de la luna. El dueño de la tienda de esculturas se pregunta qué relación había entre ellos.
Nivel de Dificultad: E
Aviso:
Si te descubren investigando sobre este asunto, estarás expuesto a la hostilidad de los Caballeros Reales.
Weed cerró los puños temblando de excitación. ¡Era una misión en serie! Aunque fueran de nivel bajo, los niveles de las recompensas en las misiones en serie aumentaban progresivamente. Cuantas más fases de la serie se completasen, más difíciles se iban haciendo; y más fases seguramente harían que fuera demasiado difícil para Weed completarlas en ese momento. Las únicas misiones que Weed podía completar a estas alturas eran las que se desarrollasen dentro de la Ciudadela, sobre todo las de ir preguntando por ahí, recopilando información para otros. “Aún soy bastante incompetente. Temo no ser merecedor de su petición.” – dijo Weed. “Estoy convencido que estarás a la altura de esta tarea. Tu prudencia te abrirá el camino.” – replicó el vendedor. “Si está convencido, acepto encantado su encargo.”

Has aceptado la misión.
“Gracias viajero. Deberías buscar a un bardo que conozca las viejas historias y los chismes que inundan las calles y preguntarle sobre la Reina Evane. ¡Pero cuidado! Es este un asunto muy sensible, así que procura no causar un problema que pueda dar lugar a una difamación de la Familia Real.”
* * *
Conteniendo el repentino impulso de empezar a tararear una melodía, Weed fue directamente a la taberna que estaba al otro lado de la calle. “Buenas tardes.” – dijo Weed devolviendo el saludo de la camarera. Entonces empezó a buscar algún bardo. Tenía que dar con uno que cumpliese ciertos requisitos. En primer lugar descartó a los bardos jugadores de la lista de candidatos. Era muy improbable que algún jugador estuviese al corriente de un evento que había ocurrido en el Palacio Real hacía más de 50 años. Tendría más opciones si buscaba por un habitante de la ciudad, y a ser posible alguno que fuera anciano. Supiese o no cantar, todo bardo es una fuente fiable de chismes mundanos. Weed pasó por muchas tabernas hasta dar con un bardo que se ajustaba a sus expectativas. Era un bardo de unos cuarenta años, con experiencia comprada al precio de la juventud y el encanto perdidos. Aplaudiendo, Weed se acercó al bardo. “Gracias por una buena balada, señor. Perdone que le interrumpa, pero quiero hacerle un par de preguntas… ¿Conoce lo que pasó hace cincuenta años en la Corte Real de Rosenheim?” El bardo extendió la palma, y Weed no se perdió el significado de este gesto. Frunció el ceño y su boca empezó a temblar, dejando clara su intención de no gastarse ni un céntimo. “Tienes una voz encantadora. Y debes de tener un inmenso talento para componer tanto la letra como la música de una balada tan inspiradora. ¡Y qué decir de la más que impresionante habilidad con la que manejas el instrumento…!” “…” “Seguro que le rompiste el corazón a un buen número de damas de Serabourg cuando eras un joven en la cima de tu carrera. Y, por supuesto, seguro que aún hoy en día sigues robando el corazón de cualquier dama que desees… Para un bardo, al fin y al cabo, la aventura y el romance lo son todo. Yo también adoro los romances.” La palma no se movió y, además, el bardo replicó. “Estoy más que cansado de patéticos cumplidos como esos, extranjero. O me muestras el dinero, o te pierdes.” Weed no supo cómo reaccionar a continuación. ‘¿Tengo que abandonar la misión a medias? Aunque la misión no me penaliza por dejarla a medias. Pero tal vez consiga una buena recompensa más adelante, y no me gustaría pensar que he abandonado una misión tan pronto.’ La mano de Weed se deslizó en su bolsillo, donde pescó una moneda antes de darse cuenta del error. ¡Dos monedas de plata! Sólo tenía dos monedas de plata en el bolsillo. Eso era todo lo que el instructor le había dado como adelanto de la misión anterior. El bardo cogió la moneda de plata de la mano de Weed. Había sido un error muy básico el olvidarse de cambiar una moneda de plata por monedas de cobre por adelantado. ‘¡No puedo creer que haya cometido un error tan estúpido!’ El cuerpo de Weed temblaba de angustia y dolor. “¡Hum! Esto es un secreto, así que no puedes ir contándolo por ahí.” – dijo el bardo entre susurros. – “La Reina Evane y el escultor habían sido íntimos desde la infancia.” “¿A qué te refieres con ‘íntimos’?” “¡Tonto! No se me ocurre ninguna otra forma en la que un hombre y una mujer se puedan considerar íntimos… Se amaban el uno al otro.” “Entiendo…” – Weed se dio cuenta de por qué tenía que investigar todo este asunto sin que se enterase la Corte Real. Dado que el nombre de la respetada difunta Reina se mencionaba en un asunto escandaloso, los Caballeros Reales estarían más que encantados de silenciar a quien fuese necesario con tal de mantener su honor a salvo. El bardo miró alrededor del local y añadió cuidadosamente: “Nacieron en la misma aldea, y crecieron contando siempre el uno con el otro. El chico se llamaba Zahab. La chica siempre llevaba los adornos tallados que él le regalaba desde que era pequeña, soñando en convertirse en su esposa algún día. ¡Pero el Destino les jugó una mala pasada! La chica fue elegida para ser la Doncella Real y el chico la dejó ir. Pero, en su despedida, hubo una promesa del uno al otro.” “¿Qué promesa?” – preguntó Weed, con curiosidad. “Zahab prometió mostrarle a la chica la estatua más hermosa bajo el cielo.” “Entonces, supongo que no pudo cumplirla. La Reina debe tener una gran cantidad de estatuas hermosas y magníficas en el palacio.” “Al contrario, sí que cumplió la promesa. Tras muchos años, Zahab se presentó en la Corte Real por una misión. Se dice que, al ver la calidad de su trabajo, la Reina quedó más que conmovida, diciendo que era la obra más hermosa que jamás se hubiese visto.” “Entonces, por el amor de Dios… ¿qué estatua le presentó a la Reina? Su Majestad no alabaría tanto una simple pieza.” “En efecto. Deberías visitar a la doncella de una dama que presenció todo el incidente para oír el resto de la historia. Esto es todo lo que yo puedo contar ya que, al fin y al cabo todo lo que sé lo he oído a través de otros.” “¿Esa doncella sigue viva?” “Sí.” – y el bardo le indicó el camino para llegar a la casa de la doncella. Weed fue inmediatamente a visitar a la doncella. Ya estaba retirada, pero cuando Weed le preguntó por la Reina Evane y el escultor le recibió con gozo. “Su Alteza era una dama virtuosa y encantadora. ¿Quieres saber lo que pasó por aquel entonces?” “Así es, señora.” “Pues has encontrado a la persona indicada. Yo misma serví a Su Alteza. Al principio rechazó al señor Zahab cuando éste llegó al palacio.” “¿Por qué, si me permite la pregunta?” “Por su promesa. Cuando eran jóvenes, hicieron una promesa: el señor Zahab le presentaría a Su Alteza la estatua más hermosa del mundo. Pero cuando apareció en el palacio, lo que llevaba a la cintura era una espada, no una herramienta de tallar. A los ojos de todo el mundo, se aparecía como un apuesto espadachín con un buen manejo de la espada. Deberíais poder ver lo dolida que estaba Su Alteza. ¡Era indescriptible! Su Alteza había creído tanto en el señor Zahab que, aunque el mundo se hubiese vuelto cabeza abajo, sólo su fe en él no habría cambiado y, por lo tanto, la promesa que tenía con él era lo más sagrado para ella.” “…” “Ese día, el Reino de Brent, que limita con Rosenheim, mandó un grupo de asesinos, demostrando una traicionera ambición por controlar nuestro Reino, y sólo Freya sabía lo asustada que estaba cuando los asesinos entraron a la carga atacando a Sus Majestades en el jardín del Palacio.” “¡Esas alimañas taimadas!” “Así es, joven viajero, puedes decirlo bien alto. Un par de los Caballeros Reales se enfrentaron a los asesinos, pero no pudieron contenerlos… y estaban a punto de morir a sus manos. En ese preciso momento, el señor Zahab entró caminando en el jardín. Como era de esperar, en medio de la batalla la Reina le gritó y le ordenó que se fuese, pero el señor Zahab se limitó a sonreír…” “¿Sonrió en medio de una situación tan comprometida?” “…y dijo que le mostraría la más hermosa estatua que jamás se hubiese esculpido en el mundo. Para la sorpresa de todos, la espada del señor Zahab hizo pedazos la luz de la luna. Era algo de una belleza sobrecogedora. Estaba cantando una canción mientras esculpía la luz. Aunque no puedo recordar la letra del todo, el título era ‘El Corazón de un Escultor’. Al oír la canción, la Reina empezó a llorar descontroladamente. Era, sin duda, la estatua más hermosa que jamás había visto. Aunque, si el señor Zahab se hubiese limitado a inscribir su nombre en una placa de madera, para Su Alteza hubiese sido la obra más hermosa del mundo; pero créeme, la visión de aquel joven esculpiendo la luz de la luna era, literalmente, una aparición celestial. Los asesinos se retiraron ante la inconcebible visión ante ellos, y así el señor Zahab cumplió su promesa. Muchos años han pasado desde aquella noche, pero aún atesoro ese recuerdo conmovedor.” En ese momento, un misterioso flashback apareció ante los ojos de Weed.
* * *
Tchack Tchack Un chico tenía un pequeño cuchillo de tallar en las manos. A medida que el cuchillo se deslizaba de arriba abajo, una pieza de madera iba tomando forma. Al parecer, estaba tallando la figura de una muchacha. Una muchacha pequeña y adorable. Gracias a su habilidad, el pedazo de madera recibía una nueva vida. Una chica, completamente sonrojada, le estaba observando. Las manos del chico seguían moviendo el cuchillo de tallar, con gesto serio. La chica le ama, lo ama todo de él. El chico completa la estatua en seguida. Era muy parecida a la chica. “Por ahora solo puedo tallar un trozo de madera. Pero, algún día, te mostraré la estatua más hermosa del mundo.” “Gracias, Zahab, no puedo esperar que llegue ese día.” El chico y la chica, cogidos de la mano, se hicieron una promesa. A medida que la chica crecía, también aumentó su belleza. Hasta el punto de atraer la atención del Rey. Con el paso del tiempo se convirtió en Reina. Pero la chica no era feliz. La Reina tampoco se alegró el día que Zahab volvió a su lado. Zahab portaba una espada, no un cuchillo de tallar. Dando un paseo por el jardín, Su Alteza se dejó llevar por un arrebato de pasión y cogió de un tirón una rosa espinosa. Su palma empezó a sangrar. “¿Por qué has olvidado nuestra promesa? Esa promesa lo era todo para mí…” Su Alteza se lamentaba por la promesa incumplida. Esa tarde, los asesinos asaltaron el palacio. El Reino de Brent, tan hostil como siempre, había enviado unos asesinos. Los Caballeros de Rosenheim cayeron uno tras otro. Ella y Su Majestad temían la muerte inminente e inevitable.
* * *
¡Ding!

Has completado la misión [El pasado del Escultor]
La promesa entre el chico y la chica se llegó a cumplir. La azul luz de la luna se hizo añicos, lo que sirvió para derrotar a los asesinos. El Escultor de la luna, Zahab, con su habilidad de escultura a la altura de cualquier Maestro, le presentó su obra más hermosa a su amiga de la infancia.
Recompensa:
Vuelve al vendedor para reclamarla.
Has subido de nivel.
Has subido de nivel.
Para su sorpresa, acababa de subir dos niveles por una simple misión, y eso no era todo. Otro mensaje apareció ante él. Aún más sorprendente que los anteriores, era una ventana de conversión de clase.

¡Cambio de Clase!
Ahora puede aceptar la clase secreta Escultor de la Luz de la Luna. Si acepta, puede aprender habilidades exclusivas fuera del alcance de las clases iniciales.
¿Desea convertirse en un Escultor de la Luz de la Luna?
Un infinito número de jugadores estaban ocupados buscando clases secretas en Royal Road, pero muy pocos de ellos habían logrado dar con una. Pero la respuesta de Weed fue: “No la quiero.”

¿Está seguro?
Ahora puede aceptar la clase secreta Escultor de la Luz de la Luna.
¿Desea convertirse en un Escultor de la Luz de la Luna?
“No.” Para Weed, estar escondido en una esquina haciendo figuras que nadie quería no merecía ni ser considerado. Tenía que admitir que la de escultor podía ser una clase entretenida, si se entrenaba de la forma apropiada. Pero él necesitaba una clase financieramente lucrativa para sus ganancias personales. Cuando Weed recuperó el sentido, la anciana doncella le estaba observando. “Ha sido una historia maravillosa. Muchas gracias, señora.” “No hay de qué. Ha sido un placer contarte esta historia. Por eso, joven viajero, quiero darte un pequeño recuerdo. ¿Querrías aceptarlo?” ‘¿No sería maleducado rechazar una muestra de buena voluntad?’ Weed no era lo bastante cruel como para rechazar lo que se le ofrecía. Un hombre debe aceptar cualquier regalo que se le haga con gratitud. “Estaré más que encantado de recibirlo, señora.” La anciana doncella sacó algo enterrado al fondo de un cajón. La forma era parecida a la de un antiguo escalpelo. “Este cuchillo de tallar perteneció al señor Zahab. Él se lo dio a Su Alteza y, con el tiempo, acabó en mis manos. Y esta estatuilla de madera fue tallada por él mismo. Por favor, tómalas.” – dijo, mientras le acercaba ambos objetos. “Pienso atesorar vuestro regalo por mucho tiempo.” – respondió Weed. Cogió los dos objetos que se le entregaban. ¡Ding!

Has recibido un Cuchillo de Tallar.

Has recibido el Legado de Zahab.
Weed pensó que serían objetos poco comunes al haber sido dejados atrás por uno de los Maestros Escultores. Hasta la talla de madera parecía tener cierta clase a primera vista. “Por favor, cuida del cuchillo de tallar del señor Zahab con gran cuidado.” “Por supuesto, señora.” – Weed calculó que podía sacar un buen dinero al venderlo. “La estatuilla te mostrará el sitio en que se halla enterrado el cuerpo de Zahab. Deseo que su maestría y arte no queden encerrados con él por siempre jamás…” “También es ese mi deseo, señora.” “Si tan solo pudiese volver a oír la canción de aquel día… Todo el conocimiento del dominio de la escultura está imbuido en ese cuchillo de tallar.” “¿Perdón?” “En el cuchillo de tallar del señor Zahab.” En ese momento Weed aprovechó para mirar el cuchillo con más atención. Tenía una sensación en el estómago de que un destino inevitable se estaba acercando.

Nueva misión: [Cumplir la última voluntad de Zahab]
Zahab no ha muerto todavía. La verdad es que ha partido a un lejano continente a poner a prueba su [Dominio de la Escultura]. En cuanto adquieras el [Dominio de la Escultura] deberías buscar a Zahab para aprender la canción ‘El Corazón de un Escultor’ de su misma boca. Entonces, deberías volver a cantársela a la anciana doncella. Según los rumores, la última vez que alguien vio a Zahab, éste estaba cruzando la Región del Paso Gris.
Nivel de Dificultad: A
Requisitos:
Debes completar la misión antes de que la doncella muera.
No se puede cancelar.
Por aceptar esta misión:
Has aprendido la habilidad [Identificar].
Has aprendido la habilidad [Dominio de la Escultura].
Has aprendido la habilidad [Reparar].
Has aprendido la habilidad de [Artesanía].
Una misión en serie con una dificultad de nivel ‘A’, que le otorgaba cuatro habilidades. Weed no sabía si considerarse afortunado o no. Por un lado, sabía que era realmente complicado adquirir habilidades no relacionadas con tu clase. Esas habilidades, como [Identificar] y [Reparar], que podía aprender sin convertirse en escultor podían resultar útiles en muchas maneras, pero una misión de nivel ‘A’ iba a estar muy por encima de sus posibilidades por bastante tiempo, años seguramente. El nivel medio en ese momento entre los jugadores de Royal Road estaba sobre 100. Los más avanzados andaban por 300 y poco. La dificultad de una misión que requiere un grupo bien equilibrado de jugadores de nivel 300 para completarla se considera de nivel ‘B’. Eso significaba que acababa de obtener una misión que le exigía tener al menos nivel 400 para poder emprenderla, ni qué decir para completarla. Como si eso no fuese ya lo bastante malo. La región del Paso Gris era una de las diez zonas más peligrosas, habitada sólo por los monstruos más salvajes. Era una de las diez zonas prohibidas del continente, donde sólo poner un pie suponía acabar hecho pedazos. ‘¡Maldición! Sólo se pueden tener tres misiones activas al mismo tiempo. Ahora que una de ellas está ocupada por [Cumplir la última voluntad de Zahab], sólo me quedan otros dos espacios para nuevas misiones.’ Pero, al ser una misión en serie, era imposible predecir qué recompensa le esperaba al final. Y esta cadena le acababa de ofrecer una clase secreta en tan solo la segunda misión. Aun habiéndola rechazado, le había concedido cuatro habilidades muy prácticas. No podía imaginarse qué recompensas podría haber en la última misión. Weed no era tan estúpido como para dejar pasar una buena oportunidad. Pero aún no tenía claro cuándo o cómo la iba a poder aprovechar. Se despidió de la anciana doncella y volvió a la tienda de esculturas. “Oh, señor Weed, agradezco tu esfuerzo por traerme resultados tan pronto. Me has demostrado que no erré al contar contigo para esta misión.” – dijo el vendedor. El vendedor le pagó como recompensa por completar la tarea. Weed recibió dos monedas de plata, recuperando la moneda que le había sido virtualmente robada por el bardo. Cuando regresó al Salón de Entrenamiento, recibió otra moneda de plata, junto con algunos elogios del instructor. Así pues, hasta el momento había logrado ganar cinco monedas de plata. También había subido dos niveles, hasta nivel 3. Distribuyó los puntos obtenidos equitativamente entre [Fuerza] y [Agilidad]. ‘¿Por qué no empezar otra misión?’ – se preguntó. Weed luchó contra la tentación y, finalmente, terminó cogiendo la espada de madera de nuevo. Una misión que no se había dado a conocer al público como la que acababa de hacer era algo inusual. Por eso había conseguido unas recompensas tan generosas para su nivel.

LEL VOL1CAP2

Volumen 1 Capítulo 2
Aparece la bestia salvaje

El escáner ocular del iris ha determinado que usted es un usuario no registrado. ¿Quiere crear una nueva cuenta?
Sí / No
Cuando Lee Hyun se conectó a Royal Road, el primer sonido que llegó a sus oídos fue una voz femenina. Miró a su alrededor para ver quién le estaba hablando, pero no había nadie más, estaba flotando en un espacio vacío dentro del universo. Entonces se dio cuenta de que estaba en medio del proceso de activación de una nueva cuenta. “¡Sí!”

Seleccione el nombre de su perso…
“Weed.” Weed. ‘Mala Hierba’, lo más humilde del reino vegetal. Para Lee Hyun, eso sonaba lo más apropiado para él.

Seleccione su género: hombre, mujer o neutr...
“¡Hombre!”

Royal Road tiene cuarenta y nueve razas. Puede seleccionar su raza de las primeras veintinueve…
“Humano.”

Usted puede cambiar su aparien...
“Como soy.”

Su cuenta ha sido activada. Sus estadísticas y clase se determinarán mientras juega a Royal Road.
“Paso.”

Seleccione una ciudad y un reino en que desea iniciar.
“¡Ciudadela de Serabourg, Reino de Rosenheim!”

Bienvenido a Royal…
“Paso.” Con miedo a perder ni un segundo, Lee Hyun saltó la fase de tutorial y tomó decisiones rápidas, de acuerdo con su plan preestablecido. 300.000 wons de factura mensual por jugar le suponían un gran gasto.
* * *
En Royal Road, hay más de un centenar de ciudades principales y miles de pueblos. Cada nuevo jugador comienza su aventura en una capital o en una gran ciudad de tamaño similar. Del tipo en la que Weed comenzaba. ¡Flash! Con un destello de luz, apareció en la Ciudadela de Serabourg del Reino de Rosenheim. “Esto es...” Weed se dejó inundar por la visión de innumerables personajes, tanto de usuarios y como de NPC por igual, y pensó que se había perdido en medio de Seúl. “¿Dónde estoy? ¡Es increíble!” Asombrado, Weed no daba crédito a sus ojos mientras miraba a su alrededor. El ruido de los regateos y charlas sonaba en sus oídos. La visión que se desarrollaba ante sus ojos era exactamente igual que en el mundo real, con gente muy ocupada yendo y viniendo. Bajó la mirada a sus pies, que se apoyaban firmemente en el suelo. Sus sentidos le decían que eran absolutamente sólidos. Desconocidos pasaban a su lado mientras seguía todavía en las nubes. “Míralo. Estoy seguro de que es un novato.” “Parece que nunca antes ha estado en un juego de realidad virtual.” Mientras pasaban por allí, algunos usuarios lanzaban observaciones fugaces por encima del hombro. Eso fue suficiente para que se diera cuenta de algo… ‘Tienen razón. Esto es Royal Road. Un mundo de realidad virtual, y mi nuevo lugar de trabajo.’ No importaba lo bien que Weed se hubiera preparado; su conocimiento de la realidad virtual y su investigación sobre el sistema de juego eran completamente inútiles ante la extraña experiencia que estaba teniendo ahora. Estaba desconcertado, pero fue temporal; pronto se calmó, y las diferencias también comenzaron a llamar su atención. Sus pensamientos iban con el sentido del mundo real, sin embargo, la gente de su alrededor vestía armaduras o chalecos de cuero. Cerca del lugar donde había aparecido, había un tablón de anuncios exhibiendo mapas y descripciones del Reino de Rosenheim e instrucciones para el uso de la interfaz básica. ‘Es hora de que empiece.’ Weed apretó los puños, y comenzó a ejercitar su cuerpo. Se sentó y se puso en pie, y después empezó a dar grandes saltos, volteretas, patadas y puñetazos. Giró en torno a su cintura, probando cuidadosamente una articulación tras otra. Movió los dedos de manos y pies, y giró la cabeza hacia atrás y hacia adelante. A pesar de que un tsunami de comentarios humillantes brotó de otros usuarios cercanos, Weed estaba decidido a perseverar. “¿Qué diablos está haciendo ahora?” “Parece que está moviendo su cuerpo. Supongo que todavía está incómodo con un juego de realidad virtual.” “Oh, ya veo. ¿Pero cuál es el motivo de hacer un espectáculo en medio de una calle llena de gente?” Los sentimientos de humillación que Weed luchaba por ignorar vencieron a su determinación. ¡Menuda escena había estado haciendo frente a desconocidos! ‘¡Maldita sea!’ – Weed salió a toda prisa y se dirigió hacia otro lugar. Los recién iniciados en Royal Road estaban confinados en su ciudad de origen durante una semana de tiempo real, que eran cuatro semanas dentro del juego. Esto se debía al distinto flujo de tiempo que había entre la realidad y la ficción. La gran mayoría de principiantes aprendían las cosas más básicas haciendo misiones simples o practicando habilidades artesanales, tales como sastrería, herrería o cocina, que eran relativamente fáciles de poder adquirir. Los creadores del juego alardeaban de su flexibilidad sin restricciones, casi rozando el caos; en estos momentos, aunque todas las posiciones de alto rango todavía estaban ocupadas por los NPCs en lugar de los usuarios, existía la posibilidad, con el paso del tiempo, de poder ocupar dichos puestos. Por eso era necesario fomentar las relaciones sociales en Royal Road. Por otra parte, un número considerable de usuarios trabajaban en la biblioteca o en otras tiendas para ganar algo de dinero. La Plaza Central rebosaba con aspirantes a comerciantes que instalaban puestos para comprar y vender con otros usuarios, y también se formaban muchos nuevos grupos en busca de aventuras. Después de echar un vistazo rápido, Weed no dudó en dirigirse al Salón de Entrenamiento. La zona estaba abierta a cualquier usuario, siempre y cuando quisiera ir, y la mayoría de los usuarios lo visitaban para experimentar con las nuevas habilidades adquiridas. Era casi imposible encontrar a alguien que, como Weed, se dirigiera directamente al Salón de Entrenamiento tan pronto como se crease un nuevo personaje. No era sólo que los recién llegados estuvieran más interesados en conocer cómo era el Reino y la ciudad que los había visto nacer, sino también porque el trabajo en el Salón de Entrenamiento se considera más bien ineficaz. En el momento en que el instructor vio a Weed traspasar la entrada, sus ojos brillaron con fiereza. “Joven aventurero, supongo que has llegado al continente Versalles hace muy poco” – dijo el instructor. “Sí, señor” – dijo Weed con brevedad. Aún estaba molesto por haber hecho el ridículo en su primer día. “Encontrarás el entrenamiento con la espada absolutamente necesario cuando llegue el momento de enfrentarse a los monstruos. ¿Necesitas mi guía? Toma cualquier espantapájaros desatendido y golpéalo en la forma que desees. Te colocas con una espada de madera delante de un espantapájaros y todo tuyo.” “Gracias, señor. Con eso será suficiente. No necesito más orientación.” “Buena Suerte.” Weed cogió la espada de madera y se dirigió a un espantapájaros que estaba libre en el rincón más alejado. Entonces comenzó a golpearlo; una vez, dos veces, tres veces. Sus manos poco a poco se acostumbraban al peso de la espada de madera y a los impactos de ir golpeando al espantapájaros. En Royal Road, el nivel de un nuevo personaje estaba bloqueado durante las primeras cuatro semanas, ya que estaba prohibido viajar más allá de las puertas de la ciudad y cazar monstruos en el campo. Lo más común era llevar a cabo tantas misiones como fuera posible en ese tiempo, ganando así puntos favorables de reputación, dinero y creando tu propia red de contactos personales. Sin embargo, Weed continuó golpeando en silencio el espantapájaros con la espada de madera. Había cerca de un millar de espantapájaros en el Salón de Entrenamiento de la Ciudadela de Serabourg, y un suministro ilimitado de espadas de madera en los estantes, lo que podría ser útil. La zona solía ser frecuentada por los usuarios que les gustaba poner a prueba sus habilidades. En este momento, sin embargo, todos los ojos se fijaron en un lugar en particular. “Este hombre, definitivamente, tiene nervios de acero.” “Es condenadamente duro.” “No puedo creer que cualquier hombre cuerdo vaya tan lejos.” Weed estaba empapado en sudor. La camisa blanca y el pantalón con los que había empezado al principio, habían absorbido el sudor y se habían pegado rápidamente a su cuerpo. Él seguía dando un golpe tras otro al espantapájaros sin un solo minuto de descanso.

[Fuerza] ha incrementado en 1 punto.
Después de seis horas golpeando al espantapájaros, Weed escuchó buenas noticias. Sentía como si los músculos de la mano que empuñaban la espada de madera fueran haciéndose más ligeros. “[Ventana de Estadísticas]” – murmuró Weed mientras golpeaba al espantapájaros.

Nombre del personaje:
Weed
Nivel:
1
Alineación:
Neutral
Clase:
Ninguna
Titulo:
Ninguno
Fama:
0
-
-
Salud:
100
Maná:
100
Fuerza:
11
Agilidad:
10
Vitalidad:
10
-
-
Sabiduría:
10
Inteligencia:
10
Liderazgo:
5
Suerte:
5
Ataque:
3
Defensa:
0
Resistencia a la Magia de Fuego:
0%
Resistencia a la Magia de Agua:
0%
Resistencia a la Magia de Tierra:
0%
Resistencia a la Magia Negra:
0%
Las dos estadísticas aumentaron casi al mismo tiempo. “Menos mal.” Weed finalmente dejó la espada de madera y tomó un breve descanso. Sin comer ni beber, había estado golpeando el espantapájaros durante casi ocho horas seguidas. Estaba cansado físicamente y, aún peor, su garganta ardía de sed y su estómago estaba vacío y hueco. “[Ventana de Inventario]” Pronunciando esa palabra clave, imágenes semitransparentes con todas las pertenencias del inventario de Weed flotaron delante de sus ojos. Dentro de su inventario había una cantimplora y diez piezas de pan de cebada. Eso era todo. En Royal Road, tienes que conseguir lo que necesitas por tu cuenta. Otros usuarios hacían dinero realizando misiones fáciles durante las primeras cuatro semanas, pero Weed no podía prescindir ni de un minuto. Sacó un pedazo de pan de cebada y su cantimplora y mordisqueó un bocado de pan. Mientras comía alimentos, apaciguaba su hambre y su factor de satisfacción se elevó. ‘Se supone que debo comer cada cinco horas. Será mejor que coma más a menudo si hago ejercicio intenso, pero no es necesario elevar mi factor de satisfacción al máximo. Todo lo que necesito hacer es permanecer lejos de la muerte.’ Una vez terminada la comida, Weed cogió con rapidez la espada de madera por la empuñadura y se puso delante del espantapájaros. “Lo está haciendo de nuevo.” “¡Está loco!” “Creo que tiene un rencor contra eso o algo así.” “No creo que vaya a parar hasta que rompa en pedazos ese espantapájaros.” ¿Había sido una ilusión que el espantapájaros pareciera que temblase en aquel mismo momento? La espada de madera de Weed golpeaba cada centímetro del espantapájaros. El mismo tipo de preguntas surgieron entre todos los espectadores. “¿Por qué diablos está ese tipo golpeando el espantapájaros?” “No creo que eso le vaya a ayudar en absoluto; si quiere aumentar el nivel de una habilidad, es mucho mejor salir al campo y utilizarla en un conejo en vez de un espantapájaros de estos.” “Mirad lo que está haciendo. No está usando ninguna habilidad. A mí me parece más como si estuviera golpeando el espantapájaros por impulso.” “A lo mejor está incrementando sus estadísticas.” – comentó un caballero de armadura resplandeciente, lo que inmediatamente atrajo la atención de todos los demás. “¿Puedes mejorar tus estadísticas golpeando sólo un espantapájaros?” – preguntó un explorador de piel oscura. “¿Eh? Ah, sí, eso es correcto.” – dijo el caballero. “Entonces, ¿por qué no basta con golpear continuadamente un espantapájaros en vez de sudar duro para elevar tu nivel?” – preguntó de nuevo el explorador. El caballero llamado Pluto tenía un nivel muy alto, por lo que había aprendido gran cantidad de información a través fuentes fiables. También había sido la única persona que había adivinado correctamente los motivos de las acciones de Weed. Si un personaje consume su energía, su [Vitalidad] y [Resistencia] se desarrollarán como consecuencia de ello; si un mago lanza gran cantidad de hechizos, su [Sabiduría] e [Inteligencia] aumentarán. Sin embargo, este aumento era insignificante en comparación con los puntos de bonificación de estadísticas que se obtenían al aumentar un nivel. Medio día golpeando a un espantapájaros sin descanso podía dar uno o dos puntos de estadísticas. Teniendo en cuenta que el número de puntos de bonificación de estadísticas como recompensa por el aumento de un nivel era de cinco, lo que estaba haciendo Weed parecía una idiotez. “Realmente es una tontería.” – dijo una hechicera sacudiendo la cabeza al escuchar la explicación de Pluto. Pero él pensaba de otra manera. “Funciona.” – dijo Pluto. “¿Perdón?” “Tú puedes ganar sólo una pequeña cantidad de puntos de experiencia cuando matas a un monstruo más débil que tu nivel actual. Eso lo sabes, ¿verdad?” “Por supuesto.” “En otras palabras, cuanto más alto sea tu nivel, más difícil es ganar otro nivel. Pero si mejoras tus estadísticas haciendo un entrenamiento como este en la fase inicial, podrás cazar monstruos con mayor facilidad en el futuro. Esto traerá consecuencias a lo largo de tu juego.” “Conoces este método, por lo que supongo que has pasado por el mismo entrenamiento. Entonces, ¿no haría todo el mundo lo mismo si supieran de esto?” “En realidad no. Incluso si la gente lo supiera, nadie lo haría. Centrémonos en lo importante: ¿hay alguien que quiera golpear continuadamente ese espantapájaros durante diez horas para mejorar su fuerza un punto?” “…” “Hay límites en lo máximo que puedes aumentar tus estadísticas trabajando con un espantapájaros, que se conoce como el oponente más débil. En el caso de la [Fuerza], estimo que conseguirías cuarenta puntos, más o menos. ¿Hay alguien que quiera seguir golpeando el espantapájaros durante al menos un mes para elevar esos cuarenta puntos en [Fuerza]? Me enfermaría y me cansaría de eso, y me daría por vencido en pocos días.” El público que observaba a Weed asintió al unísono. Era preferible buscar un arma increíble en vez de pasar las horas golpeando un espantapájaros sin cesar durante un mes completo con el fin de incrementar tu [Fuerza] en cuarenta puntos. Un equipo que aumentase la [Fuerza] en cuarenta puntos sería único; pero, estaría lejos de ser raro. “Esto sólo funciona para los novatos que no pueden ir más allá de los muros de la ciudad. Una vez fue popular golpear a los espantapájaros de esta manera, pero fue abandonado rápidamente porque, cuando piensas en lo lentos que son los beneficios, se vuelve demasiado aburrido y laborioso.” Weed escuchaba la acalorada discusión que tenían los jugadores que le rodeaban. Le hubiera gustado poder seguir entrenado en otro lugar, pero mientras no se le permitiera salir de la Ciudadela, no podía evitar llamar la atención en el Salón de Entrenamiento. ‘¿Qué los hace llamar a esto aburrido y laborioso?’ Weed blandió la espada de madera con toda su fuerza. Si trabajas duro, tu personaje se fortalece poco a poco. Cuando tu personaje evoluciona, puede derrotar a monstruos más fuertes y hacer más dinero. Para Weed, este era el mejor entretenimiento de su vida. Estaba acostumbrado al trabajo físico de rutina. Durante todo este tiempo, el instructor le miraba con ojos muy satisfechos.
* * *
Pasaron tres semanas. Weed se conectaba a Royal Road a diario, a excepción de las horas mínimas de sueño, hasta el punto de la adicción. Su estado físico, que había cultivado antes de empezar a jugar, le permitía dormir un máximo de cuatro horas al día. Ahora que volvía a mirar las últimas tres semanas, se ponía enfermo de incluso pensar en ello. Tras entrar en el juego, pasó ochenta horas de media golpeando monótonamente el espantapájaros, cosa que le agotó mentalmente. Si no hubiera sido por los mensajes emergentes de aliento, se habría dado por vencido.

[Fuerza] ha incrementado en 1 punto.

[Agilidad] ha incrementado en 1 punto.

Nueva estadística: [Espíritu de Lucha]

Nueva estadística: [Resistencia]
En Royal Road, a veces podías aprender nuevas estadísticas a de las originales.

[Espíritu de Lucha]
Posees una fuerza sobrehumana temporalmente y eres capaz de intimidar a los monstruos más débiles sólo con la fuerza de tu mirada.
Está prohibida la distribución de puntos de bonificación para esta estadística; aumenta de forma espontánea, dependiendo de las acciones del personaje, especialmente en luchas prolongadas o enfrentamientos frecuentes contra monstruos más fuertes que tu nivel actual.
Los mensajes emergentes relacionados con las habilidades también aparecían de vez en cuando. La única habilidad que Weed tenía hasta ese momento era la de [Dominio de la Espada].

Subes de nivel: [Dominio de la Espada]
Principiante - 3 [0%]
Aumenta el poder de ataque con espada un 30%.
Aumenta la velocidad de ataque con espada un 9%.

[Resistencia]
Es probable que se utilice menos energía en combate.
Está prohibida la distribución de puntos de bonificación para esta estadística.
Cada vez que aparecía un mensaje emergente, Weed se alegraba en secreto por los progresos que estaba haciendo. Pero lo que le preocupaba profundamente era el sentimiento de frustración por el que se estaba retrasando en sus objetivos. Desde hacía tres semanas, se había dedicado a golpear al espantapájaros: su [Fuerza] se había incrementado sólo en 28 puntos, la [Agilidad] en 25, y la [Vitalidad] en 22. ‘Si no soy capaz de mejorar mi ritmo, voy a terminar perdiendo más de mi preciosos tiempo en este espantapájaros, incluso después de que eliminen mi restricción de movimiento. Tengo que terminar esto antes de que pueda salir de la Ciudadela.’ Los ojos de Weed ardían con determinación. ¡Ruuum! En ese momento, el estómago de Weed decidió que era hora de comer. Aparte del lento progreso con sus estadísticas, estaba atormentado por el hecho de que se estaba quedando sin pan. Podía correr a una fuente cercana y llenar la cantimplora con agua, pero el pan era diferente. Tenía que pagar dinero por él. ¡Snif! De pronto olió un aroma apetitoso que venía de alguna parte. Weed, balanceando la espada de madera, se detuvo y alcanzó a ver al instructor, quien estaba sacando su bolsa para el almuerzo. “Jeje, honorable instructor.” – dijo Weed mientras movía su cola invisible acercándose al instructor. “Hmm, ¿precisamente eres el señor Weed? ¿Qué te trae aquí?” – dijo el instructor alegremente. “¿No es demasiado solitario almorzar solo? Yo podría hacerle compañía.” – dijo Weed de forma aduladora. ¡Growl! Mientras que su estómago gruñía, Weed puso su cara más seria, pero fue incapaz de engañar al instructor. “Puedo entender que tengas hambre. ¡Siéntate a mi lado! He traído un montón de comida, suficiente para alimentar a dos bocas.” “Gracias, señor.” “Ya basta de humildad. Es para mí un honor compartir la comida con alguien que será un gran aventurero como tú, señor Weed. ¡Te aseguro que tu reputación algún día resonará más allá de los límites de la Ciudadela de Serabourg! Cuando llegue ese día, por favor, acuérdate de mí.” “Sí, señor. Sin duda lo haré.” Después de adular ligeramente al instructor, Weed disfrutó de un almuerzo a su lado. Aun tratándose de un momento poco alegre, Weed agradecía que, con poco esfuerzo, pudiera llenar su estómago. No estaba adulando a un hombre de verdad, de todos modos. ¿Dónde estaba el problema en adular a un PNJ de inteligencia artificial? Además de las estadísticas que Weed había aumentado al golpear sin descanso el espantapájaros en las últimas tres semanas, había estableció una afinidad con el instructor. Este efecto complementario era algo digno de mención. Mientras Weed se afanaba en devorar el almuerzo, el instructor le preguntó de pronto: “Por cierto señor Weed, ¿qué piensa usted sobre el [Dominio de la Escultura]?” ‘¿[Dominio de la Escultura]? ¿Qué diablos es el [Dominio de la Escultura]?’ Weed masticó un bocado de arroz cocido y se lo tragó antes de que él le preguntara de nuevo. “¿Qué quiere decir con [Dominio de la Escultura]?” “Solamente tengo curiosidad por conocer su opinión. Me pregunto qué tipo de visión en general tiene sobre el [Dominio de la Escultura]” – dijo el instructor. En ese momento, la velocidad cerebral de Weed se puso en marcha y, si se pudiera que medir en valor numérico, su velocidad se multiplicó por cinco. ‘Hasta ahora he descubierto que el instructor es un hombre ingenuo y miope. Él cree sinceramente que la espada es invencible y, para él, la mayor virtud es ejercitarse lo suficientemente duro para romper a sudar en el Salón de Entrenamiento. Y ahora me está preguntando lo que pienso de el [Dominio de la Escultura]?’ Tan pronto como Weed recopiló sus pensamientos, frunció el ceño. “¡Honorable Instructor! Ni siquiera puedo creer que lo mencione. Yo soy un hombre de espada. ¿Pregunta por mi opinión sobre, Dios me perdone, [Dominio de la Escultura]? Estoy muy decepcionado. Esta es mi respuesta: nunca, nunca, ni siquiera una vez ha pasado por mi noble mente el pensamiento de esa humilde artesanía.” A pesar del tono ofensivo de Weed, que podría haberlo enfurecido en otra situación, el instructor inesperadamente dio unas palmadas de alegría. “¡Estaba convencido de que ibas a decir eso!” “Está fuera de cuestión. Los gustos sobre [Dominio de la Escultura] no son más que errores terribles de Dios, que no merecen un segundo de nuestra atención. ¿Por qué yo, un hombre de espada, necesitaría pensar alguna vez en eso?” “Me agradan sus ideas, señor Weed.” Weed tuvo la sensación que, aunque era intangible, en ese momento su amistad con el instructor había aumentado a un grado más alto. Esta era la manera de hacer amistad con alguien. No era necesario derramar sangre junto a ellos. No había que malgastar tiempo o dinero en ellos. Sólo era necesario acercarse a ellos y hablar mal de algo en la primera oportunidad, y así ganarse su simpatía. Weed esperó a que el instructor cambiara el tema de conversación, pero se frotó la parte trasera de su cabeza y se quedó en el tema. “Se rumorea que el desconocido que dominó la escultura, una vez talló la luz de la luna.” – dijo el instructor. “No lo creo, señor. Un rumor es siempre propenso a distorsionarse. ¿Cómo puede alguien que ha aprendido algo tan inservible como el [Dominio de la Escultura] tallar la luz de la luna? Tal vez fue una piedra en forma de luna.” – dijo Weed alegremente. “¿Tú también lo crees? Pero eso fue lo que me dijo mi predecesor. Su honorable nombre es Mellium, actualmente es un Caballero Real...” La [Escultura] era percibida como una habilidad inútil. No era más que recortar un pequeño bloque de madera para producir un fino ornamento. Corría el rumor de que si se elevaba el arte más allá de un cierto nivel, serías capaz de fabricar armas de proyectiles de metal. Pero era, sin duda, una de esas habilidades obsoletas que nadie se molestaba en aprender. “Señor Weed, con eso en cuenta, estas dudas sobre el [Dominio de la Escultura] me intrigan. Es indudable que el arte no puede competir con nuestra espada, en ningún caso. Pero, ¿podría averiguar si el rumor tiene algo de verdad? Le estoy pidiendo este favor porque es un hombre digno de confianza. Si acepta mi solicitud, yo sería feliz.” – dijo el instructor. Entonces, un mensaje emergente apareció delante de los ojos de Weed. ¡Ding!

Nueva misión: [El rumor sobre el misterioso escultor que visitó el Palacio Real].
El rumor que un hombre que ha llegado a dominar el arte escultural y ha tallado la luz de la luna ha permanecido circulando en la corte real del Reino de Rosenheim por mucho tiempo. Estudia el rumor para determinar si es cierto o no.
Nivel de dificultad: E
Requisitos:
Amistad estrecha con el instructor, reservado sólo para aquellos que no han adquirido el [Dominio de la Escultura].
Ser reconocido como una persona de confianza del instructor, gracias a una pasión constante por la esgrima.
Weed apenas contuvo un susurro de triunfo. Su instinto le decía que esta misión era de las más raras de las raras. Esto se debía a que la misión tenía que cumplir unas condiciones muy improbables con el fin de poder iniciarla. Amistad estrecha con el instructor, ¿quién hubiera pensado en eso? La mayoría de los usuarios en general ni siquiera conocen la ubicación del Salón de Entrenamiento, y mucho menos lo visitaban cuando adquirían una nueva habilidad, ya que no era necesario regresar para practicar con un espantapájaros todas las nuevas habilidades. Además, era muy raro que alguien estuviera dispuesto a quedarse permanentemente en el Salón de Entrenamiento golpeando al espantapájaros una y otra vez para aumentar sus estadísticas de la forma más simple, tal y como Weed estaba haciendo. Buscando lo suficiente, era posible encontrar algunos usuarios similares; pero en el caso de Weed, había pasado la mayor parte de las últimas tres semanas con el espantapájaros. ¿Quién más podría haberlo soportado hasta tal punto? Hablando de estrecha amistad con el instructor, era algo casi imposible de lograr a menos que alguien como Weed se acercase a él, adulándolo para que compartiera su almuerzo. Incluso si se cumplían todas estas condiciones, sería necesario haber comenzado una nueva aventura en la Ciudadela de Serabourg del Reino de Rosenheim. Y, contra todas las posibilidades, había que encontrar el momento adecuado para hablar sobre [Dominio de la Escultura] con el instructor. ‘Esto es genial. Estaba a punto de ir a la quiebra y morirme de hambre. Con un nivel de dificultad E, esta misión parece fácil de terminar.’ Weed asintió al instructor. “Es un honor para mí aceptarla. Aunque yo no creo en ninguna de esas tonterías, voy a averiguar cómo se talla la luz de la luna.”

Has aceptado la misión.
“Se lo agradezco. Le encomiendo esta tarea. Tome este dinero como anticipo.” – dijo el instructor entregándole dos monedas de plata. – "Le doy un consejo: visite primero la tienda de esculturas y extraiga información a partir de ahí.” Un pan de cebada, aunque literalmente no tenía ningún sabor, era suficiente para llenar el estómago, y costaba tres monedas de cobre. Dado que una moneda de plata era igual a cien monedas de cobre, era seguro decir que Weed acababa de recibir el equivalente a sesenta y seis pedazos de pan de cebada para poder subsistir, y aun le sobraría algo de cambio. Estaba seguro que una vez que completara la misión, podía esperar más recompensas del instructor. ‘¡Genial! No hay que preocuparse por quedarme sin pan por el momento.’ Muchos años de experimentar el hambre de primera mano lo habían persuadido para evitar el estar desnutrido a cualquier precio.

LEL VOL1CAP1

Volumen 1 Capítulo 1
El Nacimiento de un Jugador Oscuro
Imagina una vida noble, elegante y pintoresca en un entorno de máxima pobreza, de las que solo se ven en las telenovelas. Sin importar lo pobre que fuera esa persona, que nunca dejase de mostrar un amor incondicional hacia el prójimo, e incluso llegando a compartir un pedazo de pan con una sonrisa. Si alguien le asegurase a Lee Hyun que semejante ilusión podía ser cierta, Lee Hyun le daría una paliza, y después, volvería a golpearlo de nuevo para rematarlo. La vida era cruel con los pobres. La Ley de Bienestar Laboral aprobada por el Parlamento hacía ilegal el empleo infantil. Pero, por muy ilegal que fuese, Lee Hyun había aceptado todo tipo de trabajos inimaginables. Desde los 14 años empezó a coser en una fábrica. El sueldo era realmente miserable, pero al menos podía comer gratis. Pero al estar en un sótano con tan solo un par de ventiladores, su salud quedó gravemente tocada. Y el daño pulmonar solo le trajo más gastos médicos. Después fue un trabajo en una gasolinera, y ocasionalmente, él incluso llegó a tirar de un carrito de mano con el que recogía y vendía productos reciclados. Pero sin importar que tan duro trabajase, el dinero que quedaba en su bolsillo era una miseria. Al ser menor, estaba obligado a trabajar de forma ilegal. Y sus jefes se aprovechaban de esto para explotarle sin piedad. Siguió con esa vida de explotación hasta los veinte años. Gracias a eso, Lee Hyun conocía mejor que nadie el valor del dinero. Pero ahora las cosas iban a cambiar. Por fin era considerado un adulto, y había obtenido el carné que le permitiría trabajar legalmente. “Tengo que trabajar hasta que mi cuerpo se venga abajo” – dijo, guardándose el nuevo carné en la cartera – “Seguramente pueda tener 3 trabajos a la vez.” Sus padres habían muerto cuando él aún era pequeño, y ahora su hermana y su abuela eran su única familia. ‘Muy bien, a partir de ahora, vamos a ser ricos.’ Con esa promesa, regresó a su casa. “¿Acabas de llegar?” Su abuela estaba tumbada en la cama, acurrucada bajo la manta. Tras caerse por las escaleras unos días antes, se dislocó la cadera, quedando incapacitada para trabajar. Aunque se tomaba sus medicamentos, con los problemas económicos que sufrían no podía recibir un buen tratamiento en el hospital, así que solo podía descansar en casa. Y al no recibir un tratamiento, cada noche gemía de dolor. Cada vez que entraba en casa, Lee Hyun se sentía angustiado. Era un hogar sin vida, con una hermana pequeña distante y una abuela anciana. Ser consciente de ello, seguramente, hacía que se sintiese aún más incómodo en su propia casa. “¿Y Hayan?” “No lo sé. Salió y aún no ha vuelto. Tal vez esté por ahí con malas compañías, no estoy segura.” Lee Hayan era su hermana pequeña. Últimamente no la veía mucho. “Todo irá bien. ¿Qué podría pasarle?” “Eres su único hermano. Deberías cuidar mejor de ella.” “Tienes razón” – y sonriendo sin ganas, Hyun se fue a su cuarto. Aunque se viese obligado a trabajos físicos o a conducir un taxi, quería mandar a su hermana a la universidad. Llevaba un tiempo descarriada del buen camino pero, a diferencia de él, era alegre e inteligente. Él creía que en la universidad hallaría un buen marido y que podría tener una buena vida. También quería pagar a su buena y anciana abuela por todos los sacrificios con los que les había criado. ‘Bueno, y mañana, a buscar trabajo. Seguramente tendré una entrevista…’ Rodeado de ruidos, Lee Hyun encendió el ordenador. El viejo equipo empezó a funcionar entre zumbidos. En cuanto tuvo acceso a internet, como de costumbre accedió a un juego. El Continent of Magic. Un juego clásico de hacía más de veinte años. Un juego online que en su momento tuvo una legión de seguidores en toda la República de Corea. El juego se mantuvo en la cima hasta hacía tan solo tres años. El viejo equipo de Lee Hyun, ensamblado con partes encontradas aquí y allá no soportaba casi ningún juego. Salvo Continent of Magic, ningún otro juego funcionaba correctamente. Era el primer juego que había probado pero, sólo mientras jugaba, podía tener una pequeña sensación de placer. Su estilo de juego era muy peculiar. No se asociaba con los demás, sino que se pasaba el día cazando. Tras matar monstruos y subir de nivel, se desplazaba a zonas de caza más complicadas. Nunca se involucraba en asedios ni en guerras de clanes. Disfrutaba del juego subiendo las habilidades de su personaje y mejorando su equipamiento gradualmente. En una ocasión, estuvo cazando durante doscientas horas seguidas sin dormir. No era raro verlo esforzándose todo un mes para subir un nivel, o para derrotar a un determinado monstruo. Otros podían preguntarse qué tenía de divertido, pero le encantaba ver crecer a su personaje y, cuando podía derrotar a monstruos antes intocables, su placer era inmenso. En poco tiempo había alcanzado el nivel máximo, el estado definitivo en el que ya no podía seguir creciendo. Había sido el primero y el único en tener ese récord en toda la historia del Continent of Magic. Para cuando se dio cuenta, nadie podía rivalizar contra la supremacía de su personaje. En las zonas de caza en que los grupos tenían problemas, él acababa en solitario con todos los monstruos. Tras alcanzar el máximo nivel, derrotó a todos los enemigos finales, incluidos los Dragones. Así que Lee Hyun había perdido el interés. Hoy en día, con todos los avances tecnológicos, el objetivo de los juegos era introducirse en el sistema de Realidad Virtual. Entre ellos se encontraba uno llamado Royal Road, que estaba considerado como el máximo exponente de los juegos de Realidad Virtual. Contando con un mundo completamente implementado, el juego contenía miles de razas y millones de usuarios. Miles y miles de trabajos estaban disponibles, y contaba con cientos de miles de habilidades. Podías disfrutar de aventuras a tu medida o, incluso, irte a pescar con los amigos durante días… siempre que no te cruzases con un tifón en el camino, claro. La absoluta libertad era increíble, pero lo más impresionante de todo era el sistema de juego. Royal Road tenía la reputación de generar la diversión definitiva que cualquier ser humano podría esperar de un juego. ‘Bueno, para mí todo esto no son más que castillos en el aire.’ ¿Qué podía esperar Lee Hyun con un equipo que empezaba a ralentizarse al cargar una página web medio decente? Con lo popular que era el juego, instalar el equipo que habilitaba la Realidad Virtual costaba más de diez millones de wons. De tener tal cantidad de dinero, iría destinado directamente a los gastos médicos de su abuela, o a la matrícula de la universidad para su hermana. Y ahora, para empezar a ganar dinero lo más diligentemente posible, el juego tenía que terminar.

¿Está seguro de que desea eliminar su cuenta?
Sí / No
Lee Hyun puso el cursor del mouse sobre el ‘Sí’. En ese momento, con un simple click del ratón, el personaje en que había trabajado con tanto esmero desaparecería para siempre. En el momento en que empezó a doblar el dedo, se le ocurrió una idea. ‘¿Podría vender mi personaje por dinero real? Creo que se conoce como vender la cuenta.’ Recordaba haber leído en un periódico hacía tiempo que la compraventa de personajes era algo habitual. Y eso significaba dinero. Y ya que él iba a eliminar la cuenta de todos modos, bien podía intentar vendérsela a otra persona. Empezó a buscar por internet una página de compraventa de personajes. Con una sola búsqueda dio con docenas de sitios y, entre ellas, escogió la que tenía un mayor volumen de ventas. ‘¿Así que muestro aquí mi personaje con un precio… y ya está?’ Lee Hyun subió algunas imágenes de su personaje.

Personaje de Continent of Magic con el máximo nivel. Incluye el mejor equipamiento concedido por los Dragones, valorado en unos treinta mil millones de marcos.
Decidió iniciar la subasta con el precio inicial de cincuenta mil wons. Temía que nadie ofreciese si ponía un precio inicial demasiado alto. El límite de la subasta era de veinticuatro horas. Era ilógico esperar mucho tiempo por una gran suma. Y para conseguir un trabajo necesitaba urgentemente un traje decente, así que tenía prisa por lograr el dinero. Normalmente, podía comparar los personajes y objetos de otros, pero los contenidos de los demás solo podían ser vistos por miembros de pago de la página, algo a lo que Weed no tenía acceso. Terminó de hacer el anuncio y se fue a dormir. Planeaba levantarse temprano al día siguiente para ir de inmediato a la oficina de empleo. Ni una hora después de poner la subasta, los habitantes del ciberespacio empezaron a calentar la red.
* * *
Al principio, nadie creía en el contenido del anuncio. Era bien sabido que la última actualización de Continent of Magic había aumentado notablemente los niveles máximos disponibles. El nuevo nivel máximo se había puesto en 200. En todo el servidor nadie había alcanzado aún ese nivel, seguramente porque era algo imposible para cualquier ser humano. Y, de pronto, aparecía una subasta en la que se vende un personaje con ese mismo nivel.

Este tipo nos toma por tontos.

¿Qué clase de tonto se entretiene con estas estupideces?

Esto lo han hecho tantas veces que ya no tiene ni gracia.
Había muchos comentarios como esos. Algunos aconsejaban que nadie picase, y otros agradecían el buen rato de risas que habían pasado con la noticia. Desde principios del siglo XXI, las estafas por internet ya eran algo habitual y, por eso, todo el mundo pensó que no era más que otro caso de publicidad engañosa.

No… Es imposible.

No podría ser verdad.
Los habituales de la red intentaron ignorar la subasta. Pero algunos no pudieron contener su curiosidad y volvieron a examinar el hilo. Los foros de subastas exigen que siempre se incluyan capturas de pantalla del personaje a la venta. Abrieron todos los archivos adjuntos al mensaje. La información del personaje era impactante. Algunos atributos estaban al máximo y los elementos equipados eran, simplemente, increíbles.

¿Dónde diablos ha conseguido esas armas?

¿El conjunto completo de la Armadura de Dragón Rojo y el escudo de Columna Vertebral del Dragón Rojo? Guau…

Dice que se lo otorgó el Dios Negro del Valor.
La gente estaba bastante impresionada. Por alguna razón, no parecía un simple engaño. Para falsificar esas imágenes hacía falta un gran esfuerzo.

Este tipo se ha pasado un montón de tiempo con esto…

La interfaz es la del Continent of Magic, pero… ¿de qué juego ha importado ese equipamiento?
Entre los visitantes el hilo, había algunos diseñadores gráficos. Estos examinaron la foto con mucho cuidado.

No importa lo bien manipulada que este la imagen, una falsificación siempre tiene restos microscópicos. Aunque para una persona normal parezca real, si se aplica la última tecnología siempre se pueden encontrar las partes modificadas.
Los diseñadores ampliaron diez mil veces la imagen, siguiendo los rastros de píxeles, estudiando cada sombra y hasta escaneando los archivos de las imágenes en 3D para demostrar que era falsa. Pero fue en vano. Al final se vieron forzados a reconocerlo.

Las imágenes son reales.

Como diseñador jefe de la compañia LK, garantizo que esta imagen no ha sido alterada en modo alguno.
En contra de las expectativas, los diseñadores gráficos empezaron a confirmar la autenticidad de las imágenes. Entonces aparecieron los verdaderos usuarios de Continent of Magic. En cuanto vieron las imágenes, empezaron a gritar sorprendidos. No se lo habían esperado.

Es verdad. Se trata del personaje conocido como Weed. Es increíblemente famoso.

El equipamiento es suyo, pero no sabía que había alcanzado el máximo nivel. Impresionante.
Lee Hyun siempre jugaba solo, evitando intencionalmente las zonas de caza con mucha gente. Nunca participaba en asedios y, por lo general, ignoraba las disputas menores. Pero los rumores sobre él eran interminables. Había derrotado a krakens y a los Dragones, los cuales se consideraban invencibles, y barrido los territorios de caza de mayor dificultad en solitario. Que no se asociase con los demás no significaba que no fuese reconocido. Entre el resto de usuarios era una leyenda viviente. Solo él mismo ignoraba que era una estrella.

Entonces, ¿ese equipamiento es real?

En este caso, esto es una ganga…
El precio inicial de la subasta era de solo cincuenta mil wons. Ignorando tanto el valor del personaje como su equipamiento, sólo su posesión hacía que el precio fuese exorbitantemente bajo. La gente se apresuró a hacer sus ofertas. Pasó rápidamente de cincuenta a trescientos mil y, de forma inmediata, a setecientos mil wons. Al cabo de una hora superaba el millón de wons. Ya que ese era el valor de la venta de una sola de las piezas equipadas, la gente siguió pujando sin miedo. Su valor empezó a dispararse. En ese momento, algunos empezaron a echarse atrás, al darse cuenta con impotencia de hasta dónde podía llegar el precio final. Aunque el número de jugadores de Continent of Magic había decrecido con el tiempo, tras la integración de todos los servidores en uno y hacerse gratuito, aún retenía un buen número de usuarios. Dichos usuarios eran los culpables de haber aumentado la subasta en sus primeras fases y, a continuación, fueron los administrativos más acaudalados los que siguieron aumentando el precio. Al principio, cuando se lanzó el juego Continent of Magic, mantuvo en vilo a todo el mundo en la República de Corea durante toda la noche. El personaje de máximo nivel del juego. Poseer algo tan importante tenía tanto valor como para querer enseñárselo a los demás. El más astuto de los administrativos llamó rápidamente a su jefe, que era de una edad similar a la suya.
- ¿Director?
- ¿Por qué me llamas a medianoche? ¿Es que quieres que te despida?
- Eh… ahm… bueno… Director, ¿no era usted un jugador de Continent of Magic hace tiempo?
- Si ¿Por?
- Están subastando un personaje con el máximo nivel de Continent of Magic. Pensé que podría estar interesado…
- ¡¿Qué?! ¡¿Estás hablando de Weed?!
- Sí. Veo que lo conoce. Tiene nivel 200. Y los atributos y el equipamiento están mejorados al máximo. – continuó dándole más detalles.
- Ahora vas a ofertar treinta millones de wons de tu bolsillo. Yo voy a conectarme de inmediato para comprobarlo; mientras intenta poner la mayor oferta.
Actualmente, las personas en las posiciones claves de las compañías eran de una generación que había jugado a juegos online en su juventud. Su entrada en la subasta aumentó una vez más el ritmo de las ofertas. En los principales portales y las webs relacionadas con videojuegos, el tema del momento era esa subasta. Mucha gente empezó a buscar información, y la búsqueda de la palabra ranking se disparó por las nubes. Fue entonces cuando comenzó la verdadera subasta.
* * *
Y, mientras tanto, Lee Hyun estaba profundamente dormido, sin la más mínima idea de los acontecimientos. ‘Trabajo duro… cincuenta mil wons diarios. Lavar platos en un restaurante, treinta mil wons. Para cenar, sobras de un jamón…’ Él estaba ocupado ajustando el plan del día siguiente mientras dormía.
* * *
Con la atención de todo el mundo centrada en un solo personaje, el precio de la subasta subía como la espuma. Hasta entonces, nadie había sabido quién tenía el mayor nivel en Continent of Magic, por lo que todos tenían el deseo de poseer y demostrar la supremacía de un personaje eterno en el que una vez fuera el juego más grande. Finalmente el valor de la subasta superó los cien millones de wons. En ese momento, la posesión del personaje superaba tanto el valor de mercado de las posesiones individuales como de todo el equipamiento. Algunas personas, lamentándose de su falta de liquidez, abandonaron la subasta.

Creo que quien está vendiendo este personaje no es más que un bicho raro.

¿Cómo puede poner un periodo tan corto al subastar un avatar tan importante?

¿Tan seguro estaba de conseguir el máximo precio posible?
Así se quejaban los que iban abandonando la subasta. Rápidamente el número de comentarios rebasó los novecientos. Las ofertas se renovaron automáticamente unas cuantas veces y, cuando ésta superó los trescientos millones de wons, se sumaron a la subasta un buen número de empresas. Pese a ser una simple subasta, estaba claro que no era algo que se iba dirimir sin disputas. Si se cerraba con una cifra descomunal, muchísima gente terminaría enterándose por las noticias o por los rumores. Los efectos publicitarios serían formidables. El mero hecho de anunciarse en el foro de subastas costaba un montón de dinero. Además, después de invertir dolorosamente el dinero para hacer dicho anuncio, la gente ni se molestaba en mirarlo dos veces. Sin embargo, ¿qué mejor había que continuas noticias sobre el personaje del nivel más alto siendo vendido por una pequeña fortuna? El interés y la atención de la gente se concentraba. Los departamentos de relaciones públicas de cada empresa estudiaron esta posibilidad. Los medios digitales aumentaron la competición y todas las cadenas de comunicación querían poseer el personaje. El precio no era un problema. Organizando unos reportajes centrados en un juego que había sido tan famoso anteriormente y luego presentando al mejor personaje en cuestión, aumentarían notablemente la confiabilidad y la imagen de la emisora. La fiera competición disparó una vez más los precios, y el aumento en el número de visitas hizo que los dueños de la página de subastas sonriesen satisfechos. Por fin terminó la subasta. Cinco empresas de videojuegos se habían enfrentado entre sí pero, alzándose sobre las demás, quien había hecho la mejor oferta y había ganado la subasta fue CTS Media. Ésta se encontraba en plena expansión, lo que la hacía resultar muy interesante. Mediante la secretaria del presidente, la oferta ganadora fue hecha y notificada justo antes del final del plazo.
* * *
- Hola.
Una llamada de teléfono despertó a Lee Hyun a primera hora de la mañana. El trabajo en una constructora del día anterior le había dejado exhausto y había caído rendido en la cama. Solo había ganado treinta mil wons. Era menos de la media porque le habían echado por incompetente.
- Hola. Para su sorpresa, la voz al otro lado de la línea era una hermosa voz femenina.
- Ehm… creo que ha llamado al número equivocado. Lee Hyun, convencido en que nadie en su sano juicio llamaría a su casa, intentó colgar. Pero…
- Usted ha intentado vender su cuenta a través de internet, ¿verdad?
- Así es.
- Le llamo desde la compañía CTS Media. Soy Yoon Nahee, la secretaria del presidente de nuestra compañía. Hemos ingresado la suma de la oferta final de la subasta en su cuenta, puede confirmarlo en la web de subastas, y le rogamos que contacte con nosotros lo antes posible.
- ¿Qué? Un momento… ¿ha habido una oferta ganadora?
- Ajá, así es. Si me permite la pregunta, ¿aún no lo ha comprobado?
- No… estaba un poco ocupado… Se trataba de Yoon Nahee de CTS Media. La secretaria del presidente de la compañía, encargada incluso de los recursos financieros, la cual no era una mujer corriente. A parte de dominar ocho idiomas, era alabada por todos los que la rodeaban. Pero el hecho de que Lee Hyun no hubiese comprobado aún el resultado de la subasta, bastaba para dejarla perpleja.
- ¿De cuánto ha sido la oferta final? Lee Hyun se sentía incómodo. Esperaba que al menos fuesen doscientos mil wons para poder pagar las facturas médicas, y por eso había preguntado; pero la respuesta que oyó por el teléfono le dejó paralizado.
- Tres mil millones y noventa mil wons.
- Tres mil millones y noventa mil wons. Originalmente, el valor del personaje de Weed según los precios de mercado, era de ciento cincuenta millones de wons. A día de hoy, con los videojuegos en la cima de la popularidad, sólo su equipamiento podía llegar a cien millones de wons pero, al ser un juego antiguo, el precio de mercado se había reducido extremadamente. Pero varios factores, como el corto plazo de subasta, la rareza exclusiva del equipo y su fama, habían hecho que el precio final rebasase los tres mil millones de wons. La subasta en sí ya era un buen material para las noticias, algo que era, exactamente, lo que CTS Media quería. Aun así, Lee Hyun respondió con tono áspero.
- ¿Está bromeando conmigo?
- ¿Perdón?
- No puedo creer que me haya llamado para contarme una tontería semejante. Voy a colgar ahora. Tras colgar, Lee Hyun sonrió con amargura.
‘¿Cómo sabía ella del foro de subastas? ¿Y cómo obtuvo mi número de teléfono para gastarme una broma?’ Lee Hyun no se creía nada de esto. Era demasiado absurdo. Pero, en cuanto accedió al portal de subastas, la suya estaba en la primera posición de la lista. Muchísima gente había estado comentando en tiempo real, y la oferta final cuadraba con lo que le habían dicho por teléfono: tres mil millones y noventa mil wons. Lee Hyun logró no desmayarse solo por su severa tenacidad. ‘Si esto es un sueño, espero no despertarme nunca.’ Al día siguiente, confirmó que los más de tres mil millones de wons habían sido efectivamente ingresados en su cuenta. Lee Hyun se pellizcó en el brazo hasta que pudo ver sangre. ¡No era un sueño! Fue corriendo a mostrarle a su abuela la libreta bancaria. Pero todavía no estaba preparado para contarle toda la verdad. “Abuela, he juntado algo de dinero.” “Sí, hijo, sí” – respondió su abuela sin mucho ánimo. Solo habían pasado 3 días desde que le diesen el carné de trabajo. No podía haber ganado mucho – “Buen trabajo Hyun.” “No ha sido difícil, abuela” – dijo pasándole la libreta bancaria. “¿Qué es esto?” “Mira. Es el dinero que he ganado.” Tras ver el contenido de la libreta, su abuela se frotó los ojos un par de veces. La reacción tras ver la cifra inscrita en la última línea era de desconcierto. “Tú… ¿has robado? No… esta cantidad de dinero no se puede robar sin más.” “Lo que he hecho ha sido vender mi cuenta de juego.” “¿Tu… cuenta?” “Es… complicado… de todos modos, ese dinero lo he ganado legalmente.” “Entonces… de verdad…” – su abuela, llena de una creciente emoción, empezó a llorar – “Hyun, ¿esto significa que podemos vivir como los demás? ¿Qué ya no tendremos que preocuparnos constantemente por las facturas del agua y la luz?” “Por supuesto, e incluso podremos tener nuestra propia casa.” “Podrás volver al colegio… y Hayan podrá ir a la universidad. Ya no tenemos que vivir envidiando lo que tienen los demás.” Su abuela estaba conmovida hasta el punto de empezar a llorar abiertamente. Y lo mismo le pasaba a Lee Hyun al recordar los amargos momentos por los que había pasado. “Ahora podemos vivir felizmente todos juntos, abuela.” “Sí, por supuesto.” Tras los duros tiempos que habían pasado juntos, ambos estaban mucho más animados. Unos días después compraron una casa nueva y recibieron un buen tratamiento en el hospital. Además de los problemas de cadera, su abuela tenía infinidad de molestias, y tuvo que ser ingresada en el hospital. Su hermanita, Hayan, también estaba encantada por los acontecimientos. Pero esta gran felicidad no duró mucho. Los hombres de los trajes negros. Las personas a las que menos quería ver aparecieron en el hospital. Hombres de negro con zapatos recién comprados, literalmente invadieron la habitación del hospital. Con sus cuerpos musculados, sólo cinco de ellos bastaban para llenar la pequeña habitación del hospital. El resto de los pacientes se asustaron, y con la ayuda de sus cuidadores abandonaron rápidamente la zona. Sólo quedaban Lee Hyun, su abuela y los hombres trajeados. Lee Hyun se alegró al ver que su hermana no estaba allí al llegar este tipo de gente. Pero estos matones nunca le habían traído buenas noticias. Y no es que esperase algo así en esta ocasión. “Lee Hyun, he oído que la suerte le ha sonreído a tu familia…” – dijo un hombre rubio. Lee Hyun respondió con rudeza. “¿Y a tí qué te importa?” “Tiempo atrás, tu padre nos pidió un préstamo, y hemos venido a cobrarlo.” “¿A cobrarlo?” “Así es. Y ahora que tienes el dinero, supongo que no tendrás problemas en pagarnos lo que se nos debe.” Lee Hyun tragó saliva. Al morir sus padres, había heredado una deuda de cien millones de wons. No habría habido problemas si hubiese rechazado la herencia pero, por aquel entonces, Lee Hyun era muy pequeño y desconocía las leyes. Además, su abuela, con la inmensa pena de haber perdido a un hijo, no cumplimentó los formularios necesarios para rechazar la herencia dentro de los tres meses legales, por lo que el legado había pasado a los herederos. De este modo, Lee Hyun había quedado endeudado con los prestamistas por una cantidad de cien millones de wons. Sabía lo desalmados que podían llegar a ser, pero ahora tenía un montón de dinero. No había razones para estar asustado. “Saldaré la deuda. ¿A cuánto asciende?” “¿Saldarla? Te quedas un poco corto. Bueno, tampoco es que sea un problema. Al fin y al cabo, nos preocupamos por nuestros queridos clientes. El dinero que tienes que entregarnos asciende a tres mil millones de wons.” Al oír la cifra, la cabeza de Lee Hyun palpitó con rabia. “Eso es absurdo… Mi padre solo pidió prestados cien millones de wons.” “Eh, han pasado ocho años desde entonces. Y con el tiempo, los intereses se van acumulando.” “Que absurdo… Pienso llamar a la policía.” “¿La policía? Piensa por un momento. ¿Crees que la policía se pondrá de tu lado?” “La policía es el escudo que protege a la gente.” “Fua… Jajajaja… JAJAJAJAJA.” Los matones se mofaban de su comentario. Sobre todo el rubio que, al oír una afirmación tan tajante, se llevó la mano a la frente y se tronchó de risa a placer. El hombre que estaba en silencio tras él hasta ahora, empezó a hablar. Teniendo en cuenta la atmósfera, parecía el líder. “Explícale la situación al chico inmediatamente. No queremos problemas innecesarios.” “Sí, señor. Lo siento, chico, escúchame bien. Respetamos la ley. Es un interés legítimo. Según nuestro contrato, el interés es del cincuenta por ciento al año. ¿Te facilito las cuentas? El primer año asciende desde cien a ciento cincuenta millones; el segundo a unos doscientos veinte, el tercero a trecientos treinta, y el cuarto la cifra ronda los quinientos millones.” Al oír las cifras, Lee Hyun palideció. La deuda se había quintuplicado en los primeros cuatro años. Ya habían pasado ocho años, así que rondaría los dos mil quinientos millones de wons; aunque, siendo sinceros, habían pasado unos cuantos meses más, por lo que exigir una deuda de tres mil millones no era algo exagerado. Lee Hyun, acosado por los miembros de la mafia, desconocía su deuda exacta. Sin saberlo, había acumulado una deuda astronómica. ¡Era la bancarrota! Otros, con una deuda tan grande, se declararían en quiebra. Tras una bancarrota aún podrían contar con algunos miles de wons. Pero él ni lo consideraba. Declararse en quiebra costaba dinero en papeleo y consejeros legales. Solo pagando el papeleo y las tarifas gubernamentales, podías entrar en bancarrota. Lee Hyun no podía permitirse una declaración de quiebra. De hecho, aun teniendo el dinero, no creía que los avaros prestamistas le permitiesen hacerlo sin más. “Queremos tres mil millones de wons.” “No, ni hablar.” “¿Ni hablar? Haz lo que quieras. Si no quieres pagar, vendremos a cobrar mañana. Pero entonces tendrás que pagar un poco más pero… oye, es tu decisión.” Los hombres vestidos con trajes negros se mostraban confiados. Confiados en su derecho, confiados en su poder. Además, Lee Hyun sabía que dentro de lo posible era mejor pagar la deuda. Para empezar, no tenía alternativa: habían venido sabiendo que tenía el dinero. Los matones sonreían con malicia. “Tu pobre abuelita está hospitalizada, pero la verdad es que parece que está bastante cómoda. Al igual que tu hermanita, la del pasillo. Una hermanita tan preciosa… estoy seguro que alcanzará una buena cifra si subastamos su honra…” “¡Ni se te ocurra ponerle la mano encima a Hayan!” “Tranquilo. Todavía no hemos hecho nada… todavía. Sólo estamos hablando, chaval. Pero si una familia de tres miembros fuera hospitalizada a la vez… esa sería una imagen conmovedora.” Lee Hyun no era capaz de seguir aguantando estas amenazas camufladas. No podía hacer nada. Lo imprescindible era que estos hombres se fueran. En los suburbios había visto el destino de aquellos que no habían podido pagarles. Si había un pecado capital, era el de pedirle un préstamo a esta gente. Sin poder siquiera defenderse con la ley, Lee Hyun tuvo que entregar su libreta bancaria. Los matones la cogieron y sacaron dos mil novecientos millones de wons en efectivo en una bolsa, junto con un pagaré de cien millones de wons que sus padres habían firmado ocho años antes. Desde el principio, conocedores de toda la historia, habían venido preparados. “Gracias, y perdón por las molestias.” Cuando los hombres empezaban a irse, Lee Hyun grito: “¡ESPERAD!” “¿Si, chico, qué es lo que quieres?” “Algún día, os hare pagar por todo esto.” “¿Perdón?” “Creéis que ahora que habéis cobrado esto se ha terminado. Pero en el futuro ajustaremos nuestras cuentas.” Los hombres estaban a punto de empezar a reír otra vez. Pero al ver la expresión en los ojos de Lee Hyun, la risa murió antes de empezar. Una joven bestia salvaje. La crudeza de su mirada les provocó un escalofrío. “Veo que todavía te quedan agallas. Estamos en la obligación de enseñar a un chaval tan valiente como tú cómo funciona el mundo” – algunos de los hombres se empezaron a subir las mangas. Pero Lee Hyun no mostró ninguna señal de miedo, ni retrocedió. “Ya basta. Hemos recogido el dinero, no hagáis nada innecesario.” “Pero…” “¿Es que quieren montar una escena en un hospital?” “Entiendo, señor.” Los hombres salieron apresuradamente del cuarto. “Y, chico…” – dijo el líder del grupo mirando a Lee Hyun – Mi nombre es Han Jinsup Myongdong. ¿En serio crees que tu audacia funcionará en un mundo tan corrupto como éste? Si crees que es injusto, consigue reunir tres mil millones de wons en cinco años y búscame. Entonces te obedeceré como acato las órdenes de mí jefe. Los matones se fueron. Y Lee Hyun se sentó en el suelo, sin poder hacer nada. Al oír los llantos de Lee Hayan en el pasillo, su abuela suspiró sin fuerzas.
* * *
Tras robarle un total de tres mil millones de wons, no le quedaban fuerzas para hacer nada. Estaba completamente vacío por dentro. Pero, tras estar tres días en esta situación, se levantó. Había una esperanza, una posibilidad. Así que no podía sentarse y dudar. La sombra de una sonrisa cruzó sus labios. Entre lágrimas, Lee Hyun empezó a sonreír. Había sido sólo un momento, pero la experiencia de poseer una gran suma de dinero le había mostrado un poco acerca de cómo giraba el mundo. ‘Eso es. Si lo he logrado una vez, puedo conseguirlo de nuevo.’ Lee Hyun estaba ocupado. Le quedaban noventa millones de wons, pero eso no significaba que pudiese disponer de ellos. Al estar firmado el contrato de la nueva vivienda, para la compra tenía que reservar cincuenta millones de wons. Podía cancelar el contrato, pero eso supondría una penalización. Prefería morir a pagar dicha penalización. En definitiva, ¡sólo contaba con cuarenta millones de wons! Y todo debido al desplome del sector inmobiliario de principios del siglo XXI.
* * *
Con parte del dinero restante, Lee Hyun se registró en centros de artes marciales que impartían aikido, kendo y taekwondo. Se impuso un horario muy riguroso, llegando a asistir a seis centros cada día. Mientras destrozaba su cuerpo en varios gimnasios, consiguió dominar las artes marciales. Los instructores le apodaban ‘La Bestia Salvaje’. Para aumentar su fortaleza practicaba con la espada hasta el punto en que las manos le sangraban. ¡Un juego de Realidad Virtual! Al tratarse de un lugar en el que podías mover tu propio cuerpo, significaba que podías hacer las mismas cosas que en la realidad. Entonces, ¿no sería útil aprender artes marciales y estudiar un poco más sobre el sistema de juego? Por supuesto, que aprender artes marciales no era una ventaja absoluta. Pero para ser más fuerte, incluso en el primer nivel, era mejor aprenderlas. Imagina poder ser al menos un diez por ciento más fuerte durante el juego y los tremendos efectos que eso podía aportar. Ese era el motivo por el que aprendía artes marciales durante el día y por la noche estudiaba acerca de los juegos de Realidad Virtual. Qué juego tenía más usuarios, cómo funcionaba el sistema… estudiaba todo a conciencia. Hizo tablas y análisis sobre cada profesión, ciudad y habilidad y las colgó en la pared de su habitación. Los informes ocupaban todo el espacio disponible. Un año. En ese tiempo, Lee Hyun aprendió artes marciales y aprendió todo sobre los juegos de Realidad Virtual. Pero no había sido tan solo un año de preparación, también lo había aprovechado para estudiar con detenimiento el desarrollo de Royal Road. El juego cumplía con todas las expectativas y, tal y como su nombre indicaba, su gran destino era ser el Emperador del continente. Contaba con más de tres cuartas partes de la cuota de mercado de los videojuegos, y más del noventa por ciento de los jugadores coreanos participaban en el juego. Prácticamente, se podían programar los hechos relevantes. Particularmente, durante las batallas entre diferentes reinos, se llegaba a un punto abrumador de audiencia en toda la red. El único juego del mundo en el que se podía conseguir fama, poder y dinero. Royal Road era el resultado de un ingenioso sistema basado en la Realidad Virtual. ‘Genial, todo va según el plan’ La fría mirada de Lee Hyun estaba clavada en el monitor. Ese día, había comprado por diez millones de wons la cápsula para conectarse a Royal Road. Era lo bastante cara como para hacer que le salieran las lágrimas, pero no dejó de convencerse de que era una inversión. Había terminado con los preparativos. Era el momento de empezar con el juego. Se sentía como un soldado a punto de entrar en el campo de batalla.

¿Quiere conectarse a Royal Road?
Sí / No
Cuando apareció el mensaje, Lee Hyun no dudó en gritar. “¡SÍ!”